Palenque, Chiapas. Conectando con la historia.

En nuestra ruta de viaje, esta ocasión elegimos a Palenque en el estado de Chiapas, México.

Un estado lleno de cultura, tradiciones y riqueza natural. Para experimentar algo diferente, hicimos el viaje en automóvil desde playa del Carmen, 9 horas hasta Palenque. Nada aburrido, observar como frente a tus ojos van cambiando los colores, la luz del sol, la vegetación, es fascinante.

Miraba el horizonte enrojecido al atardecer mientras escuchaba canciones que me hacían recordar viejos amores.

Palenque, un tesoro nacional en medio de la selva tropical.

Nos quedamos a dormir con Maty en casa Bambutan, te hacen sentir como en casa en una bella y rústica cabaña de bambú rodeada de la selva y monos aulladores. Ella tiene viviendo mas de 20 años en este lugar, por lo que ha visto crecer a una familia de monos a los que ha nombrado y conocen su voz. Al contrario de otros lugares, aquí no despiertas con los gallos si no con el sonido de los monos, entre dormida, me asomaba a la ventana para tratar de verlos porque juro que los escuchaba encima de mi cama. Cuando tiene visitantes, Maty los llama entre los arboles para que bajen a comer plátanos. Si el padre de familia decide bajar, entonces los demás lo hacen, de otra forma, no. Si sienten buena vibra de la gente que los espera, bajan, nos decía Maty, y así fue, llegaron hasta la rama del árbol mas baja para tomar con sus manitas las tuyas y recoger los plátanos en un gesto tan amable y cariñoso. Es muy extraño como cada mono tiene su propia personalidad y forma de acercarse a las personas.

Me hubiera encantado poder capturar con cientos de fotos este momento único para compartirlo, pero a veces hay que vivir y no dejar escapar estas experiencias.

Por la noche, solo espectadoras del silencio y las estrellas. Parece que hoy en día disfrutar del silencio es un lujo, yo escuchaba grillos y sonidos de la noche, de esos que ponen en las películas, los escuchaba con un poco de nostalgia recordando los camping que hacia con mi abuelo en la sierra cuando era pequeña.

Hay un rico restaurante llamado Pachan, que esta en la selva. Tienen música en vivo que compite con el aullido de los monos que se escuchan a lo lejos. Al principio es un poco intimidante ya que pareciera el rugir de los leones.

La zona arqueológica de Palenque se encuentra a unos 8 km de la ciudad, una carretera que parece un túnel de arboles inmensos y lianas que se unen para emanar bellas sombras.

Esta zona arqueológica es considerado el centro ceremonial más importante de la cultura Maya. Palenque fue nombrado por la UNESCO como patrimonio de la nación. Este nombramiento se otorga a los sitios que son el conducto para vincular a la gente con su historia.

Podemos conectarnos con el lugar a otra ves de su cultura, empiezas a conocerla y disfrutar sus tradiciones e historia.

Además de las impresionantes ruinas, Palenque cuenta con una gran diversidad de flora y fauna. Ofrece con un recorrido aproximado de 1 km para caminar en la selva y descubrir bellas cascadas en su interior. Ademas del interesante museo, que esta incluido en el pago de la entrada a las ruinas.

Recuerda llevar protector solar, un gorro, repelente de mosquitos y tu cámara ¡sí, todo eso!

No pierdas la oportunidad de abrazar el fuerte tronco de un árbol. Llénate de energía y respira la pureza de la naturaleza.

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