Las coloradas, Yucatán.

Fue momento nuevamente de tomar el auto y conducir a otro increíble destino de la zona.

En el estado de Yucatán y siendo parte de la reserva natural de la biosfera de ría lagartos, llegamos a las coloradas: Una salinera dentro de un pueblo pesquero. Esta bellísima concentración de agua salada y microorganismos le dan al agua un hermoso tono rosado, convirtiéndolo en un espectáculo digno de admirar. El agua rosa refleja el cielo azul  y las nubes se mezclan con los dorados rayos del sol.

En mi auto cargaba un alegre papalote que había comprado días antes en un semáforo, pensé que me daría una bella imágen volarlo al contraste de un lago rosa y así fue: sus destellantes colores se reflejaban en el agua que llamaban la atención. Yo volteaba hacia arriba como si mi mirada quisiera abarcar el universo entero.

Después de contemplar la salinera, puedes seguir unos cuantos metros sobre el camino de terracería que rodea el pueblo y encontrarte con abundantes manglares, hogar de cientos de flamencos rosas; al otro lado del manglar una playa virgen con el relajante sonido de las olas. Puedes observar la armoniosa simplicidad de las cosas sencillas y naturales.

El paisaje te provoca tal entusiasmo a seguir conduciendo para descubrir imágenes que se fijan en la retina, pero decidimos regresar al pueblo a pasar un rato en la playa y tirarnos bajo el sol.

Para pasar la noche o comer algo, es necesario trasladarse a rio lagartos, un magnifico pueblo al lado del mar y zarpan lanchas que realizan tours. Se encuentra a unos 15 minutos de las coloradas, ya que en el pueblito solo encontré una simpática tienda de cervezas y botanas.

Es impensable no pasarte a rio lagartos después de visitar las coloradas.  En rio lagartos puedes tomar una lancha para dar un recorrido por el rio. Mi curiosidad se avivó imaginando cuanto cocodrilos podría encontrar, me topé con dos de ellos a menos de un metro de distancia, ha sido mi experiencia más cercana  con estas impresionantes criaturas.

En el tour te llevan a una zona llena de arcilla lista para ser distribuida por todo tu cuerpo y brindarte un tratamiento de spa natural y gratuito. Debo decir que te da una sensación de estar jugando prohibidamente en el lodo sin permiso de tus papás, muy divertido, hasta que se seca y te conviertes en una gárgola parlante.

Luego del paseo, comimos en un  bello y bastante económico restaurante al lado del mar, una vista merecedora de 5 estrellas. Las abundantes aves que habitan en esta reserva, te acompañan para darte un matiz especial, único.

Puedes hospedarte en alguno de los hoteles de rio lagartos, nosotros regresamos a la hermosa localidad de Valladolid donde nos estábamos quedando y que será parte de otra bonita historia.

 

.

 

Be first to comment